El acceso al porno en Internet por parte de los niñosNo es nada raro encontrarnos con padres muy escandalizados por lo fácil que es, gracias a Internet, que sus hijos accedan a contenidos pornográficos. Pues bien, a esos padres me gustaría decirles algunas cosas para que se replanteen su postura. La búsqueda (y el consumo furtivo) del porno por parte de los niños es algo ha ha existido toda la vida. No es algo que haya aparecido por culpa de Internet. Es más, ni siquiera el consumo ahora es mayor que antes. Simplemente cambia el medio pero no la finalidad. Recuerdo, cuando yo era pequeño (soy muy viejo, así que no existía Internet), que en el colegio había un verdadero tráfico de revistas porno. Una revista podía ser vista por decenas de chavales que se la pasaban unos a otros. Eran revistas que te llevabas un día a casa escondidas entre las hojas de los libros de texto para pasárselas a otro compañero al día siguiente. Siendo un poco mayor (con unos 16 años, supongo), falsificábamos de una manera muy burda los DNIs para aparentar que éramos mayores de edad y, de esa manera, poder entrar en los cines X. Luego llegó el vídeo. El tráfico de revistas porno se transformó en el tráfico de las cintas VHS con la película del Canal Plus del viernes o la peli que un amigo de un amigo había conseguido. Una vez más, se consumía porno. Ahora, con Internet, las cosas no han cambiado. Los chavales siguen consumiendo porno como ha ocurrido siempre. Pero, en vez de esconderse en la habitación a ver la revista, en vez de esperar a que se vayan los padres para ver la peli en el vídeo, los chicos consumen ese porno a escondidas en los ordenadores cuando no les ven sus padres. Por lo tanto, ¿tenemos que demonizar a Internet?. ¿Está volviendo unos pervertidos a nuestros hijos?. No, está sustituyendo a las otras maneras de ver porno que todos los chavales han usado antes. No hay más. No culpemos al medio. Si los padres no quieren que sus hijos consuman porno (algo que puede ser respetable ante ciertos tipos de porno y para niños muy pequeños), entonces lo que tienen que hacer es lo mismo de toda la vida: saber qué hacen los niños en su tiempo libre o, mejor, compartir ese tiempo libre con ellos.
Si te ha gustado esta entrada, puedes suscribirte al blog para recibir todos los nuevos contenidos que se publiquen. Suscríbete usando un lector de feeeds (como Google Reader), recibe las actualizaciones por correo electrónico o síguenos en Facebook o Twitter. Entradas Relacionadas:
|
Pingback: Bitacoras.com
Pingback: Lo más leído de 2009 en Cabreados | Cabreados