He tenido un sueño
¿O sería una pesadilla?. Esta noche he tenido un sueño. Muy extraño. Como todos los sueños, supongo. He soñado que intentaba conectarme a mi blog y no cargaba. Le echaba la culpa al hosting. ¡Ya están caídos otra vez!. Raudo y veloz fui a tuitear lo que me había pasado pero no pude. No iba Twitter. ¡No puede ser!, si lo he estado usando hasta hace unas horas sin problema. Hacía tiempo que no fallaba. “Voy a mandarle un correo electrónico a los del hosting y a los de Twitter para que lo solucionen lo antes posible“, me dije mientras intentaba entrar en mi cuenta de Gmail… sin poder hacerlo. Tampoco podía conectarme a Gmail, ni a Google Reader, ni a Flickr, ni a Facebook… ¡A nada!. Me empecé a preocupar cuando vi que no me conectaba a nada: ningún blog, ningún periódico digital, la Wikipedia, IMDB… Hasta que me di cuenta de mi gran error: no estaba intentando navegar por internet desde el Firefox sino que estaba poniendo las direcciones en la barra de direcciones del explorador de archivos. ¿Cómo pude haber cometido ese error tan tonto?. Fui a buscar el Firefox… ¡y no estaba!. Ni el Firefox, ni el Internet Explorer ni ningún navegador de internet. El sueño ya no me estaba haciendo ninguna gracia. Estaba desesperado. ¡¿Cómo podía hacer para conectarme a internet?!. Miré hacia un lado, miré hacia otro y, de repente, mi vista se quedó clavada en el calendario que colgaba de la pared: ¡1990!. ¡Estaba en 1990!. ¡Y no había internet!. Me puse a gritar llamando a internet cual Enjuto Mojamuto en el pasado. Pero no había manera. Tenía ante mí un ordenador sin conexión a internet. La cosa más inútil del mundo. Y lo curioso es que todo el mundo a mi alrededor pensaba que ese ordenador lo tenía todo y que podía hacer cosas increíbles. Yo intentaba hacerles ver que no era así. Que sin internet ese cacharro no tenía sentido. Gritaba, lloraba, echaba de menos las redes sociales, los blogs… incluso llegué a decir, mientras deliraba, que echaba de menos el Messenger. ¡Terrible!. Menos mal que desperté al rato, cubierto en sudor. Fui a mi ordenador y allí estaba todo: los blogs, Spotify, Menéame, Bitacoras.com… Todo había sido un sueño. ¿O sería una pesadilla?. Foto: Pink Sherbet Photography
Si te ha gustado esta entrada, puedes suscribirte al blog para recibir todos los nuevos contenidos que se publiquen. Suscríbete usando un lector de feeeds (como Google Reader), recibe las actualizaciones por correo electrónico o síguenos en Facebook o Twitter. Entradas Relacionadas:
|
Pingback: Bitacoras.com
Pingback: Un sueño sin internet