La responsabilidad social del influenciador

datePublicado el 7 febrero 2012 por Rafa Osuna

Influenciador

Hay una figura que cada vez es más y más importante desde la explosión de las redes sociales: el influenciador.

Antes de la existencia de las redes sociales había dos tipos de influenciadores (aquellos que te pueden hacer tomar una decisión u otra a la hora, principalmente, de consumir un producto o servicio): las empresas por medio de la publicidad y los amigos/conocidos/familiares, es decir, el entorno más cercano.

Si tú querías, por ejemplo, comprarte un coche, lo más normal es que te dejases influir por los anuncios publicitarios y/o por lo que opinase la gente de tu entorno. Estos últimos, como influenciadores tenían un radio de acción realmente pequeño, circunscrito al entorno laboral, familiar o de amistad. Sin embargo, las que tenían mucha más influencia (aunque sólo fuese por el número de personas a las que podían llegar) eras las empresas o marcas por medio de la publicidad. A más presupuesto publicitario, más impacto y, consecuentemente, más influencia en la decisión de compra.

Con la aparición de las redes sociales aparece un tercer tipo de influenciador. Alguien en quien confías a la hora de realizar una compra (o votar a un partido, o defender una causa, o …) al igual que hacías antes con aquellos influenciadores de tu entorno más cercano. Alguien en quien posiblemente se confía mucho más que en la publicidad de las marcas: el influenciador en redes sociales.

Las marcas se han dado cuenta de esta nueva realidad y cada vez “utilizan” más a estos influenciadores para dar a conocer su mensaje. Así, por ejemplo, una casa rural que acaba de abrir sus puertas puede darse a conocer por medio de una acción en redes sociales para la que se apoye en bloggers, usuarios de Twitter o de Facebook que tengan muchos seguidores y que hablen sobretodo sobre turismo.

Así, estos nuevos influenciadores han conseguido una cuota de “poder” que, en algunas ocasiones, ponen a disposición de ciertas empresas o marcas.

Y que conste que no me parece mal que estos influenciadores hagan alguna vez de altavoz de las marcas, siempre y cuando apliquen algunas normas éticas básicas tales como no recomendar algo que no les gusta o no intentar ocultar que la marca les ha pedido que hablen de ella. Me parece justo que, por ejemplo, un blogger que dedica gran parte de su tiempo a escribir sobre viajes, consiga de vez en cuando un viaje gratis para conocer un destino turístico del que podrá hablar en su blog más adelante. Al fin y al cabo, en la mayoría de las ocasiones, este tipo de gratificaciones son las únicas que reciben ciertos bloggers por su trabajo. Y lo mismo podría decirse de personas que se dedican a poner en distintas redes sociales información de calidad al alcance de cualquiera.

Pero, eso sí, si has conseguido un cierto nivel de influencia en las redes sociales, si has conseguido que cada vez que recomiendas algo haya gente que va inmediatamente a probarlo, entonces considero que no debes quedarte ahí. Si la sociedad te ha dado un estatus de cierta influencia, no debes únicamente aprovecharlo en tu propio beneficio. Considero que en ese caso debes devolverle algo a la sociedad. Tienes la obligación moral de utilizar esa influencia en algo más que conseguir un regalo. Tienes una responsabilidad social.

Y os pondré mi caso personal a modo de ejemplo. No soy, para nada, una persona influyente en redes sociales si me comparo con ciertas celebridades. Si medimos la influencia por el número de seguidores en las redes sociales (una manera pésima de medirla, pero que puede valernos para este ejemplo), mi influencia es ínfima frente a cualquier otro usuario de Facebook o Twitter que sea famoso por aparecer en medios de comunicación. Sin embargo, considero que tengo más influencia que otras personas en algunos aspectos. Yo mismo me sorprendo cuando, tras decir en Twitter que estoy probando una aplicación que me está gustando, varias personas me dicen que van a probarla inmediatamente. Y, sí, más de una vez se ha acercado una marca a mí para que hable de ella haciendo uso de esta “cierta influencia”.

Pues, bien, el simple hecho de sentirme aunque sea mínimamente influyente hace que me sienta también obligado a denunciar aquellas cosas que me parecen injustas, o que piense que deba dar a conocer acciones que considero justas. Así, si en algún momento se me ha acercado una ONG y me ha pedido que dé a conocer cierta acción que me parece loable, no he dudado ni un segundo en hacerlo, esperando, más que nunca, que mi influencia sirva para algo. Si he leído en la prensa una noticia que me ha puesto los pelos de punta, me he sentido obligado moralmente a darla a conocer para que cada vez haya más y más gente que la conozca y reaccione ante ella.

Considero que el influenciador tiene una responsabilidad social muy importante. No debe quedarse en recibir regalos sino que tiene que mojarse. Y si le parece injusta la ablación, gritarlo. Si le parece que la política de los principales partidos políticos es injusta, debe decirlo. Si tiene una postura muy clara ante lo que considera una injusticia, tiene que hacerlo saber.

Un influenciador que no se moja, que no denuncia, que no grita cuando hay que gritar, no merece mi respeto ni debería merecer el respeto de aquellos que lo han encumbrado.



Si te ha gustado esta entrada, puedes suscribirte al blog para recibir todos los nuevos contenidos que se publiquen. Suscríbete usando un lector de feeeds (como Google Reader), recibe las actualizaciones por correo electrónico o síguenos en Facebook o Twitter.

email
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas Relacionadas:

  1. Los 20 factores que tienes que tener en cuenta en Social Media Seguro que habréis leído muchos posts que os prometen “las 5 herramientas fundamentales en Social Media”,...
  2. Ya puedes solicitar ser el Social Networks Manager de Obama Como todos sabemos, el presidente Obama le debe mucho a las redes sociales. La campaña...
  3. Se presenta una nueva red social revolucionaria Acaba de ser presentada una nueva red social que, según se indica, parte desde el...
  4. Hay muchas oportunidades de trabajo en Social Media Este fin de semana he tenido la oportunidad de asistir al II Congreso Socia Media...
  5. ¿Cuál es la mejor manera de usar las redes sociales? No, no esperes que te diga cuál es la mejor manera en la que puedes...
  • http://www.oscarvelazquez.es/ Oscar

    Muy cierto, no solo todo son regalos y compensaciones económicas, si cada uno pone su granito de arena, quizá podamos hacer un mundo mejor…. y si no, a menos lo habremos intentado… por cierto ¿Que día es hoy? XD

    Por cierto II: el cuadrado publicitario de mi blog en la barra lateral arriba, es gratuito para ONG y similares.

    • http://www.elultimoblog.com Rafa Osuna

      Estupendo, Oscar. Cosas como esa (la de la publicidad gratuita para ONGs) es algo de lo que muchos debemos aprender. Vamos, que a mí no se me había ocurrido antes y me parece una idea estupenda. Creo que la voy a utilizar.

  • http://www.elultimoblog.com Rafa Osuna

    Sí, claro, Amalio, cada uno debe gestionar esto con su propio criterio pero en lo que creo que estamos todos de acuerdo es en que ese criterio propio debe partir de una cierta responsabilidad social y de una moral universal que yo resumiría diciendo que hay que mojarse y que hay que ser siempre sincero con el lector (si no lo eres, siempre te pillarán)

  • Pingback: Bitacoras.com

  • http://twitter.com/jorgesegado Jorge Segado

    Hola Rafa, creo que tienes razón. Cuando escribimos posts que no hablan de
    nosotros con miedo a perder lectores, corremos el riesgo de escribir posts sin
    color, sin olor y sin sabor. Pero claro, esa es la fórmula perfecta para no ser
    nunca un influencer. No se puede destacar sin romperlo ni mancharlo.

     

    Sobre la publicicidad en los blogs, escribí esto hace unas semanas: http://jorgesegado.com/2011/11/30/consejos-para-publicitar-una-marca-en-un-blog/

    • http://www.elultimoblog.com Rafa Osuna

      Muy bueno tu post. De lectura recomendada para bloggers y marcas.

  • Santiago Perdomo

    Rafa, me ha encantado tu artículo. Cuando alguien se gana una Reputación con el trabajo y rectitud de años, y quiere seguir manteniéndola debe devolver algo a los que junto a su buen hacer lo han colocado ahí…
    No encuentro mejor forma que seguir siendo honesto y coherente con sus principios.
    Eso sí, también entiendo y respeto al influenciador que no les guste meterse en charcos porque no vaya con su forma de ser.