¿Medicinas alternativas? No para mí.

datePublicado el 3 febrero 2012 por Rafa Osuna

chamanes

¿Quieres palmarla o tener un problema serio de salud? Es fácil, evita la medicina tradicional y sus tratamientos.

Sí, es así de sencillo. Han sido muchos siglos de evolución de la medicina los que han conseguido que gradualmente el índice de enfermedades se reduzca y que la esperanza de vida de todos nosotros vaya aumentando. Gracias a esa medicina, los problemas graves son más llevaderos y la posibilidad de sobrevivir a los mismos es mayor.

Pues, bien, parece que cada vez hay más gente que prefiere “lo alternativo”. Leo a Luis Alfonso Gámez que cada vez es más frecuente encontrar a personas que prefieren no vacunar a sus hijos. ¿Consecuencia?: que aumente el número de casos de enfermedades que ya podrían estar erradicadas (leed el artículo de Gámez porque es esclarecedor).

También están esos que, ante una enfermedad grave, prefieren acudir a curanderos o similares antes que a un médico. Prácticas engañosas como la homeopatía pueden acabar con la vida de una persona. En el caso de la homeopatía no te matará porque se trate de productos perjudiciales (realmente no es más que azúcar y poco más) pero sí que lo hará si pones tu enfermedad en manos de estas “pseudo-ciencia” y dejas de tomar los medicamentos que te prescriba un médico “de los de verdad”.

Muchos defienden que la medicina “no es algo natural” y tenemos que ir a prácticas “más naturales”. Por supuesto que la medicina no son sólo hierbas. Hay mucho de química. Pero es que esa química es la que salva vidas. Y, ¿qué queréis que os diga?, prefiero tomar cosas “menos naturales” pero que me salven.

Hoy mismo leo que una defensora de “lo natural” ha muerto por poner en práctica sus creencias. Se trata de Caroline Lovell, una mujer australiana que estaba en contra del parto en los hospitales. Gran parte de su vida la pasó defendiendo el parto “como antes”, en casa, “de manera más natural”. Pues bien, esta persona murió hace unos días mientras daba a luz en su casa. Sufrió un paro cardíaco y cuando llegó al hospital ya era demasiado tarde.

Lo dicho, si la quieres palmar pronto, pasa de la medicina tradicional y busca “cosas más naturales”.



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  • http://aigusainz.com/ Aigu Sainz

    Estoy muy de acuerdo contigo, sobretodo en el caso de la homeopatia, pero creo que estaria bien matizar que a veces hay remedios naturales (tipo infusiones) que pueden ayudar cuando estamos ante casos menores, o para complementar tratamientos (siempre sabiendo lo que se esta haciendo).

    Por otro lado, gran parte de la critica que se hace a la medicina moderna es que muchas veces se centra más en resolver los sintomas y no en el origen de la enfermedad. Esto es cierto en muchos casos, y pese a que opino igual que tu, tambien pienso que la medicina moderna no es perfecta y necesitaría reenfocarse en este sentido (en algunos casos).

    • http://www.elultimoblog.com Rafa Osuna

      Sí, por supuesto. Claro que hay remedios naturales que pueden ayudar. Eso sí, esa ayuda tiene que estar previamente demostrada de manera científica. No es suficiente con que un charlatán diga que algo es mejor por el único hecho de ser “más natural”.

      Y también estoy de acuerdo contigo en que la medicina moderna no es perfecta. Pero es lo más perfecto que hay, como ha quedado demostrado a lo largo de los años.

      • A.Carlos González

        No se erradicarán cientos de enfermedades hasta que la medicina natural no se una con la ortodoxa. Las dos están cojas una sin la otra. Existen medicinas naturales para combatir el cáncer, y se ha demostrado que consiguen reducir el tamaño de los tumores y bajar los marcadores tumorales. El problema está en que no consigue erradicar el cáncer.

        Ahora, si además de usar el tratamiento ortodoxo, lo acompañas de este tipo de plantas, puedes dejar una sesión de quimioterapia, en lugar de 8 ciclos, en 3 ó 4. Yo era muy negado en este aspecto, hasta que pude verlo con un familiar, y posteriormente con otras 4 personas.

        Existía un doctor Italiano (Tullio Simoncini) el cual decía que curaba el cáncer con bocarbonato de sodio. Lo demostró incluso a la comunidad médica durante una conferencia de 4 días. En esos 4 días que duró la conferencia curó un tumor a una chica (fulmigó el tumor completamente). Llegó a obtener hasta un 90-95% de curación en los tipos de cáncer más agresivos. La comunidad médica le retiró la licencia por usar un método que no estaba probado por la ciencia (¿hay mejor prueba que curar el cáncer?). El caso es que en Italia le permiten continuar trabajando.

        Una vez nos informamos mejor podemos dividir las medicinas en dos tipos:

        La que usa tratamientos que requieren una patente (ortodoxa).
        La que usa elementos naturales que no se pueden patentar (medicina natural)

        Teniendo en cuenta que hablamos de una industria que el año pasado movió más de 21,5 billones de euros (más que la deuda de Estados Unidos, España y Francia juntas), si yo fuera empresario médico o representante de un gobierno, tampoco creería en la medicina natural, aunque lo cierto, es que cuanto menos química le introduzcas al cuerpo en forma de medicamento, menos medicamento deberás consumir en un futuro.

        Recibe un saludo, Rafa.

  • Pingback: Bitacoras.com

  • http://www.facebook.com/people/Vacunas-Autismo/100003398179512 Vacunas Autismo

    Preguntas para su pediatra cuando le coaccione a vacunar a su hijo (derecho al consentimiento informado):

    1. Cuantifique el riesgo personalizado de que mi hijo actualmente sano, bien alimentado y viviendo en condiciones higiénicas, llegue a morir o a sufrir secuelas graves a causa de la enfermedad X.

    2. Muestre los estudios de doble ciego y contra placebo que demuestran la eficacia y seguridad de la vacuna que quiere imponerle a mi hijo.

    3. Documente la base científica por la que usted atribuye a esta vacuna una menor incidencia de la enferemedad X en cualquier parte del mundo.

    4. Explique como justifica usted la seguridad de esta vacuna si su farmacocinética (el estudio de su absorción, distribución, metabolismo y excreción) no se recoge en ningún estudio científico.

    5. Justifique científicamente que los neurotóxicos de esta vacuna (mercurio, aluminio…) inyectados en dosis superiores a los límites de toxicidad admitidos por la OMS, no son una amenaza para la salud de mi hijo.

    6. Muestre el análisis riesgo/beneficio que demuestre el menor peligro para la salud de los neurotóxicos de esta vacuna frente a la enfermedad que pretende prevenir.

    7. Justifique científicamente que saltarse la primera línea inmunitaria de las mucosas, inyectando los patógenos de esta vacuna, es beneficioso para la inmunidad de mi hijo y previene la enfermedad futura.

    8. Justifique cómo protejerá a mi hijo esta vacuna contra un virus que no se corresponde exactamente a la variante contra la que fué desarrollada.

    Si su pediatra es incapaz de proporcionarle estas informaciones – que son por ley el derecho de todo paciente – no consienta y hágale firmar un documento donde conste su incapacidad de responderlas.

    Ninguna persona, sana o enferma, puede ser obligada a someterse a tratamientos de dudosa necesidad cuya eficacia y efectos adversos son desconocidos.

    • http://www.elultimoblog.com Rafa Osuna

      Evidentemente, los pediatras no tienen en su consulta los resultados de todas la pruebas que les pides. Pero eso no quiere decir que no existan. 

      Por supuesto que existen pruebas del valor de las vacunas. Y pruebas muy, muy duras. Pruebas que hacen que una vacuna (o cualquier medicamento) no pueda ser comercializada hasta que no ha pasado muchos filtros (varios años en la mayoría de las ocasiones).

      Así que, por favor, no juegues con un tema tan serio diciendo falsedades como esa.

      Que por supuesto que a nadie se le puede obligar a ser sometido a un tratamiento. Pero en el caso de las vacunas, si tú decides no vacunar a tu hijo puedes estar poniendo en peligro al mío si coinciden, por ejemplo en la guardería. 

      En algunos países como Australia, por ejemplo, no te puedes aplicar ciertas deducciones en tu declaración de la renta si decides no vacunar a tus hijos. Y me parece fenomenal. Estás arriesgando a que se propague una enfermedad (tal vez casi erradicada gracias a las vacunas, como la viruela) con el consiguiente gasto sanitario que supone posteriormente tratar a todos los enfermos.